miércoles, 30 de octubre de 2013

Damon

No es nunca la mejor opción porque es egoísta y siempre te dice las verdades que no quieres escuchar. Es rudo, fiel y malo. Se preocupa siempre por sí mismo y después por los demás. Busca sobrevivir. Busca pasar desapercibido ante todo excepto el sexo femenino.  

Entonces te das cuenta de que se vuelve más cabrón contigo. Te evita todo el rato. Evita mirarte, quedarse a solas contigo. Evita momentos incómodos donde hablan de ti, y te preguntas que has hecho para que te odie tanto.

Te das cuenta de que desde el primer día ha estado ahí para ti aunque no lo pareciera… te das cuenta de que siempre le has querido pero nunca has querido asumirlo… te dolía… por los demás… porque él era el que siempre la cagaba, él era siempre el que cometía los errores, pero lo único que buscaba era tu atención, tu amor… ese que siempre has sentido y nunca has admitido.


Entonces lo ves morir… lo ves morir y lo único que piensas es en estar a su lado ¿por qué? Porque  lo amas. Él siempre conseguía hacerte sonreír. Te valoraba. Te presionaba para que alcanzaras la perfección. Te enseñaba como hacerlo de maneras que no eran las mejores, pero sí las más perfectas… él simplemente te enseñaba a sobrevivir para que el día en que se fuese tu pudieses vivir sin él.

Te protege y valora. Busca no poner más cargas sobre tus hombros porque ya has sufrido bastante. Te ama. “Ella no vale ni un pelo de tu cabeza.” Y sin embargo no eres capaz de decidirte con cuál de los dos te quedas.

Damon. Siempre equivocándose pero nunca abandonando.


Damon es… Damon.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario